La derrota del Milan ante el Udinese está teniendo importantes repercusiones en el seno rossonero, sacudido por esta mini-crisis con tres derrotas en los últimos cuatro partidos (Udinese, Napoli y Lazio), intercaladas por una victoria sufrida contra el Torino.
Los pitidos a Leao son un termómetro del momento negativo que atraviesa el público y la afición. Sin embargo, más allá del rol y las actuaciones del portugués, existe otra alarma más grave y seria. Esta ha sido activada por uno de los pilares del vestuario, Adrien Rabiot. El ex jugador de la Juve y Marsella señaló, tras el partido, que el grupo ha perdido un factor fundamental en una carrera tan complicada como la que le espera al Milan hasta final de temporada: la voluntad de ayudarse en el campo.
LAS PALABRAS DE RABIOT
En declaraciones a Sportmediaset tras la derrota por 3-0 contra el Udinese, en la que él mismo tampoco brilló, Rabiot realizó una autocrítica, defendió a Leao de los pitidos del público y, finalmente, dio la voz de alarma sobre la forma en que el grupo está afrontando estos partidos.
«Estoy enfadado porque yo mismo podría haberlo hecho mucho mejor. Sé que el equipo me sigue y si doy algo más, es mejor para el equipo. Sobre mí, porque soy muy honesto y lúcido, puedo decir que podría haberlo hecho mejor. Como equipo, también podríamos haberlo hecho mucho mejor, como lo éramos antes: más unidos. Hemos perdido esto en el campo: la voluntad de trabajar para el compañero, de volver todos juntos y de luchar juntos. Esto es lo que debemos recuperar; es lo que nos ha funcionado hasta ahora».
EL MÓDULO NO ES EL PROBLEMA
No se trata de un problema de módulo, ni de pasar del 4-3-3 al más cuadrado 3-5-2. Rabiot mismo lo confirmó: «No es el módulo, sino la voluntad de los jugadores, de nosotros en el campo: poner determinación, correr detrás del rival, hacer las cosas bien».
UN PROBLEMA SERIO
El problema, por lo tanto, no es técnico-táctico, sino de actitud y de equipo, algo que resulta mucho más difícil de trabajar y, por ende, mucho más grave para Massimiliano Allegri, ya que no es algo sobre lo que pueda influir con un cambio o una elección. Rabiot habló de un «cambio» mental necesario, porque hay mucho en juego, no solo para el presente, sino también para el futuro del club, que de repente se ha visto envuelto en una lucha por un puesto en Champions League que no estaba prevista y en la que deberá luchar con todas sus armas.
EL CALENDARIO NO AYUDA
El calendario que le espera al Milan desde ahora hasta el final de la temporada no ayudará a los rossoneri. En la próxima jornada se enfrentarán a un Verona que se juega la salvación, pero sobre todo, en dos jornadas, el domingo 26 de abril a las 20:45, se enfrentarán a la Juventus en San Siro en un auténtico duelo directo por la Champions League, al que se podría haber llegado con una ventaja mucho mayor. La alarma ha sonado, Allegri deberá sacar toda su experiencia como gestor de grupo para cohesionarlo y cerrar de la mejor manera una temporada que no puede permitirse no llevar a los rossoneri de vuelta a la Liga de Campeones.
CALENDARIO DEL MILAN HASTA FINAL DE TEMPORADA
Verona-Milan
Milan-Juventus
Sassuolo-Milan
Milan-Atalanta
Genoa-Milan
Milan-Cagliari
